The Wolf's Son
lunes, 12 de septiembre de 2016
Dia 6. Alejado del Honor
Han pasado unos cuantos meses en este pequeño
lado del mundo y aquí estamos de nuevo, lamento haberme apartado de las letras
pero existen cosas y sucesos que te arrancan de la escritura por causas mayores.
La vida en nuestro humilde rincón del mundo se ha vuelto bastante lamentable,
la escasez nos abruma a todos a pesar de que muchos “intentan” corregir eso a
tiempo; siempre es la misma excusa por parte de los poderosos, se hace de todo
pero en el fondo no se avanza ni un metro en esa dirección. Suficiente de
momentos tétricos, ya es difícil aguantarlo todos los días y que te lo
recuerden a cada rato es peor. Es hora de compartir imaginación y ocurrencia a
partes iguales, esto es el mejor desintoxicante que puedo encontrar por los
momentos, como es para ustedes queridos lectores, púes hay que hacerlo bien.
Como publique unas historias atrás, ¿De qué sirve tener el mejor premio del
mundo, si no tienes con quien compartirlo? Así púes, empecemos con la historia
de hoy.
En algún
lugar del Mediterráneo…
Largo tiempo atrás…
Llevamos más de tres cuartas partes del día
caminando, no sé dónde estamos, pero sé que no somos muchos. Mi cuerpo se
siente como de hierro, demasiado pesado para seguir caminando, demasiado
golpeado como para moverse, pero tratare de ser lo más digno posible para morir
como un hombre. Mis compañeros están en iguales condiciones, o en las peores
que pueda imaginar…todo por el hambre voraz de algún noble sin sesos que
invento una campaña “para acabar el mal de raíz”, patrañas sin sentido si me lo
preguntan. Pero de nada sirve lamentarse, ya sé que en pocos momentos me uniré
al resto de mis hermanos de armas en la otra vida, si es que hay una después de
esta. ¿Cómo llegamos a esto? Es la pregunta escrita en los rostros que me
rodean, para mí tiene una respuesta clara: La estupidez y la inexperiencia. Son
la combinación perfecta para que un hombre se bañe en la sangre de sus
soldados, un imbécil que solo por tener un apellido cree que es dueño del
mundo. Esta mañana prometía ser un día duro, pero no estaba escrito que
llegaría a ver lo malditamente duro que fue. Nos levantaron a patadas, cosa
común en el regimiento, siempre parece que los oficiales tienen una prisa
absurda para todo: El enemigo ya está formado, el enemigo ataca, el enemigo se
mueve, el enemigo acampó. ¡Por los huevos de Júpiter! Esa gente ha de comer
también, dormir y mear en paz y tranquilidad. Nos levantamos, formamos y
esperamos las instrucciones del oficial al mando, mientras el bastardo llegaba
con cara de pocos amigos y las trazas de una avanzada resaca, pobre infeliz, se
notaba que se había llevado lo peor de las bodegas y aun su cuerpo estaba en
mitad de la botella de vino. Nos sirvieron el desayuno más triste de nuestras
vidas, frio y sin casi sustancia, al terminar empezamos a marchar a paso
ligero, más de la mitad de mi desayuno debe estar en alguna duna de esta tierra
malvada; la maldita arena completo lo que había faltado en nuestro desayuno, y
aun así consiguió colarse en nuestros ojos y nariz, como si avanzar con el
equipo completo no fuese de por sí ya una tarea muy difícil. Llegamos a la
costa y ahí estaban nuestros enemigos, en perfecta formación y tan frescos como
una joven dama; mientras nosotros llegábamos sedientos, con hambre y con más arena
de la que tenía la playa. Nos formamos, todos se gritaban, maldecían y
escupían. Mientras ellos nos veían desde su perfecta formación, y quizás hasta
se reían de nuestra prisa sin sentido. Se dio la orden de avanzar y se acabaron
las protestas, solo se escuchaba el millar de pasos y el constante grito del
sargento diciéndonos que teníamos que hacer y que tan debiluchos éramos. Un
cabrón al que le tengo estima, solía gritar más que una madre enfurecida o una
esposa engañada pero, a la hora de combatir era el tipo más rudo que jamás vi,
hasta que llegamos aquí. Estando a sesenta pasos de nuestros enemigos, nos
dieron la bienvenida con una andanada de jabalinas y flechas que se llevaron la
calma de la formación; en un abrir y cerrar de ojos estábamos bajo los escudos
y veíamos la lluvia de muerte que caía sobre nosotros. Ese constante repiqueteo
como si fuese lluvia sobre el escudo y la inconfundible mezcla de olores que
vienen en ese momento...sangre, orina y heces…ese es el verdadero olor del
miedo. Aun siento ese olor en mi nariz después de horas de caminata. Al parar
la lluvia de flechas y jabalinas, la tierra tembló con el correr de miles de
botas y el rugir de miles de voces lanzadas a la carga en una sola formación
que solo acrecentaba el terror y el desespero en nuestros corazones, nos
levantamos, clavamos el escudo en el piso, lanzas en ristre, y rezamos por que
el hombre en nuestro frente no fuese tan hábil con sus armas…durante lo que
tardamos en respirar, que nos pareció eterno, nos llegó la carga de la infantería
enemiga; que nos sacudió como una hoja al viento. Mi mundo se hizo diminuto,
solo tenía espacio para mirar al frente y algunas veces a los lados, pero
mayormente al frente, donde el enemigo parecía no tener fin o conocer el
cansancio. Al cabo de un rato el
cansancio empezó a hacer mella en mí, así como también en los que se
encontraban a mi derecha e izquierda; fue en ese preciso instante en que
nuestra línea se quebró. Sencillamente el empuje del enemigo fue superior al
nuestro, eran más y luchaban con la fuerza de estar en su tierra, nosotros éramos
los extraños, aunque nuestra disciplina era muy cacareada. A medio día ya
estaban decididas las tornas, nuestro bando debió retirarse en ese momento, pero
nuestro querido oficial decidió que solo era falta de un empuje mayor y el
campo seria nuestro. Semejante idiotez es solo superada por la ceguedad de ese
hombre, pero ya los dioses se cobraron la tozudez de ese hombre, la última vista
que tuve de nuestro oficial era una imagen muy clara: media hasta de una lanza
lo mantenía sujeto al suelo mientras un ave carroñera le sacaba los ojos. El centro nuestra formación cedió y con el las
ultimas fuerzas de nuestros cuerpos, empezamos a retroceder en orden pero el pánico
sencillamente te da alas cuando tu vida vale mas que el honor o la disciplina;
corrimos y aun escucho los gritos de los que cayeron antes de que hubiesen
alcanzado nuestra retaguardia. Para los que sobrevivimos, nos concentramos en
correr y correr, sin medir el tiempo o el cansancio. Solo se que llegamos a
este pequeño oasis sedientos y débiles, apartando las heridas y el horror de la
batalla. Pero solo es un pequeño descanso, pues el tronar de miles de sandalias
anuncia nuestro fin, antes de partir de este mundo quisiera dejar constancia
que me enfrente al enemigo con el corazón libre y la mente en calma…pero estaría
mintiéndome…en un momento le pateare el trasero a nuestro oficial donde sea que
nos encontremos…¡Dioses que sea rápido!
miércoles, 19 de agosto de 2015
Día 5. Una temporada en el Abismo.
¿Cómo empezar
de nuevo? Si todo lo que conoció ya está terminando de arder; la vida como la conocía
termino y solo posee los últimos momentos o instantes para voltear y ver como
todo se derrumba como una estructura podrida.
El tiempo, esa
cosa que aun escapa a nuestro control, pasa demasiado lento para nuestro joven
solitario. No hay razón para sonreír o celebrar pues la alegría parece haberse
esfumado de su vida y al tiempo que piensa estas cosas, ya ni siquiera se
siente humano; solo, sin un propósito, sin un norte; este chico camina hacia
adelante y no piensa en nada más que el tiempo que sigue su lento e inexorable
curso. Su cuerpo se mueve por inercia, su descanso se transformó en su más
horrible momento y así sucesivamente pasa con el resto de todas las actividades
que solía hacer, muchas de las cuales deja de hacer, preparando ese caldo de cultivo
en el que se sumergirá por un largo, larguísimo tiempo. Comienza su
autoimpuesto letargo, no quiere nada, solo enroscarse sobre sí mismo y volver a
ser invisible; así como también solo quiere dormir y dejar el mundo andar por
un largo tiempo…pero eso es solo una sombra que perseguirá vanamente por unos días,
antes de que retome su larga caminata en soledad.
Abandono toda relación
social con el mundo, nada de amigos, compañeros de tragos o familia, el único compañero
de este solitario es un libro, el cual le enseñara que la vida es solo lo que
nosotros decidamos que sea. Así nuestro joven empieza su confinamiento personal
y apertura esa jaula mental y domestica a cada demonio y bestia que habita en
su interior; logrando pequeños avances en su autocontrol al tiempo que suprime cada
pensamiento de su pasado. En este tiempo hay poco que contar de nuestro joven
ermitaño, su vida transcurre en periodos de 8 horas y bajo una inmensa depresión.
Controla su furia imparable y forja un nuevo carácter que es más resistente a
las embestidas a la que es sometido por parte de sus experiencias. Su círculo
de amigos se reduce y se amplía a voluntad, trayendo cambios y ajustes en su
personalidad así como también empieza a orquestar sus nuevos planes de vida.
Cambio de década
en el nuevo milenio y Miguel tiene una nueva personalidad, una que no es tan
derrotista pero que ya no fantasea con esas tonterías de años anteriores. Su círculo
familiar convulsiona y para Miguel no significa nada más que un nuevo obstáculo
que salvar. Su mente se afila aún más que antes; su carácter es como el acero
templado y su percepción del mundo se ensancha; lo único en lo que aun trabaja
es en su voluntad, pues aún le cuesta dominarla y está fuera de disciplina. Su
forma física se ensancha y adquiere algo más de peso, lo que contribuye con su decepción
de sí mismo. No hay algún otro cambio en Miguel por algún tiempo…sigue
nutriendo su cerebro con más lectura y se mantiene apartado de todos.
A los 24 años
de edad emerge de su letargo, rompe las cadenas mentales que se impuso y libera
esa bestia enjaulada que él llama inteligencia. Permaneció en ese modo ermitaño
durante casi 2 años, durante los cuales intento reparar su estado emocional sin
éxito alguno; intento una relación pero solo le aporto más experiencia y
enfriamiento sentimental, aunque también reforzó de manera imperceptible el
deseo de no olvidar a su “chica del mar”. Se encuentra cara a cara con la vida
y decide hacer que las cosas marchen de una manera muy distinta a la habitual.
Ya no es el joven que se batía en retirada, que era valiente pero estúpido, no…ya
ese incauto pereció en los infiernos anteriores…ahora es más cauto y más
silencioso; prefiere el anonimato o ser el tonto que no sabe nada. Es aquí cuando
fabrica su propio lema personal bajo el cual decide vivir de ahora en adelante;
aun estando en el abismo opta por empezar a escalarlo, para el ya es hora de
aplicar lo aprendido en esta larga “temporada en el abismo”. He aquí lo que
Miguel Leonardo decide marcar en las paredes de su mente:
Para vivir en el silencio y hacer el mundo a
tu manera, obtener la gloria y vivir con orgullo. Enfrentar la mentira y
destrozar el “mundo perfecto”, no necesitas de un talento especial; solo es
necesario transformar tu furia en fuerza y tu miedo en valentía, lo demás es
trivial.
Para este
muchacho que comienza a cambiar internamente su vida; su mente es como un arma
y sus pensamientos son las balas que disparadas, acribillan cuanto papel tiene
al frente. Ha comenzado el largo y lento avance hacia la madurez mental…para
Miguel ya no hay tiempo que perder, ni existen prisas, todo se hará cuando él
decida que sea hecho…no más bestias ni demonios, todos se han unido bajo una
misma piel, bajo una misma voluntad. De aquí en adelante solo hay uno…El Hijo
del Lobo.
jueves, 6 de agosto de 2015
Dia 4. El dia más brilante y la noche más oscura.
Entre 2007-2010.
Comienza la etapa más brillante,
aunque en un solo aspecto, para nuestro querido protagonista…Es una mañana
soleada de octubre del 2006, cuando nuestro peón del caos la vio; allí estaba
esa hija de la naturaleza en todo su esplendor, reía con esa facilidad producto
del bienestar y el estar rodeada de amigos, jugaba al footbag (fuchi, como se
le conoce en Venezuela) Ella, una belleza de piel blanca, cabellos rubios en
rulos, ojos verdes, delgada, de un
belleza física digna de las hijas de Eva, Afrodita, Perséfone o cualquier
deidad femenina de la antigüedad…Miguel la vio y se dijo a si mismo que era
hermosa, pero este chico es parco con sus palabras, jamás deja salir lo que
realmente siente y mucho menos lo que piensa, con su eterna desgracia
haciéndole sombra, piensa que una chica así jamás le prestaría atención y
continua su camino. A menudo la veía,
siempre sonriente y siempre hermosa, muy pocas veces se cruzó con ella y casi
nada hablaron…en esta época nuestro colega andaba en el caos de una relación y
nunca se le cruzo una idea que fuese en contra de su compañera actual…muchos
arrugaran la frente y pensaran: “¿Cómo rayos ese desgraciado ser humano tiene
pareja?”…pues con el pasar del tiempo y de tanto pelear con la vida nuestro
joven Casanova se hizo notar…y ¡vaya que lo hizo! No de forma galante o
atractiva; no, se hizo notar por ser un hostigador, un verdugo para los
“débiles”, el juez cruel que emitía juicios sin detenerse por compasión,
equiparable con un ermitaño, alguien que gustaba de la soledad pero que siempre
estaba rodeado de gente, se hizo alguien a quien muchos preferían evitar y él
era feliz en este breve lapso de poder y control y así conoció a la chica que
fue su pareja por un tiempo muy corto pero que lo hizo maldecir el infierno…relación
caótica por demás, lo dejo apaleado cual perro callejero, se arrincono en lo más
profundo de su mente y se lamio las heridas por unos pocos días…así llegaron
los días tristes de diciembre de ese año, fríos y patéticos como nunca nuestro
pobre y mentiroso amigo los vio, vivir así no es vivir, es solo ver pasar la
vida a tu lado y seguir acurrucado en tu mente mientras el mundo te apalea a su
antojo…Con la llegada del nuevo año 2007, Miguel decidió no mostrar más
compasión y desencadeno la brutalidad y la fiereza que solo acompaña a los
valientes pero estúpidos jóvenes que quieren venganza de cualquiera que sea la
deidad que nos gobierna, siempre fue inconsciente de ese lema que reza: “Una
mente enojada se consume a sí misma, y a dónde va la mente, el cuerpo la
sigue”, así pues, este muchacho se consumió
en esa ola de ira y justo antes de perderse en sí mismo y transformarse en una
bestia, fue cuando Ella apareció en su vida…trabando una especie de amistad por
cosas fortuitas, gustos en común y actividades “deportivas”.
Eran dos polos opuestos: Ella, una
belleza sin parangón, popular por lo que hacía, una de las chicas que más
admiradores tenia, llamada “manzana” por su característico rubor al jugar o al
reírse, alegre, baterista, ¿Cómo pedirle algo más? El, una máquina de odio, que
disparaba hacia todo y hacia todos, incluido el mismo, popular por su
brutalidad y su lenguaje acido, siempre se reía más fuerte que los demás y por
lo general se reía de los demás, mentiroso, ruin, un chico al que solo se le
veía potencial si se le dejaba solo, pero no todo en él es tan negro,
recordemos que este joven tiene un don que cultiva desde niño: leer. Es tan fácil pensar que Él se enamoró de Ella,
pero nuestro Miguel era tan inteligente como ciego; no sentía nada por esa
chica, ni la más mínima atracción…hagamos una pausa y recapitulemos… ¿Qué habilidades
tiene nuestro joven protagonista? Nuestro joven asocial tiene 18 años llegados
a este punto de la historia, no es un hombre de mente y cuerpo pero tampoco es
un niño sin cerebro, en su educación primaria y secundaria siempre fue un
adicto a la lectura, no importa qué tipo de lectura cayera en sus manos,
devoraba cualquier pedazo de papel impreso, solo para sentir en su fuero
interno que era libre de esa prisión que llamaba vida. Con 18 años no se puede
decir que es un hombre culto pero es alguien que te puede callar la boca con
bastante rapidez si quieres discutir con él; es un devorador de libros, en
especial de esos libros que hablan de cruzadas, castillos, espadas, dragones,
caballeros, invasiones, entre otros…algo que siempre le gusto. Miguel Leonardo
puede que sea frio, inconsciente, poco ortodoxo, entre otras cosas que la
sociedad llama “aspectos negativos” pero
si hay algo que nuestro joven ha odiado, más que a sí mismo, es la infidelidad,
el engaño y la traición hacia la mujer, es un feminista de corazón, sabe que
pertenece al mundo masculino pero también sabe que viene de una mujer y por
ende les debe respeto y admiración, ha sido así producto de una experiencia
personal que lo marco de niño (su padre engaño a su madre con otra mujer) y a
partir de ese día se juró a si mismo que prefería perder su nombre y su vida
antes de ser infiel. Podríamos decir que nuestro joven protagonista es como un
perro callejero, ladra, gruñe, tiene mal aspecto, a veces da miedo, pero si se
toman la molestia de conocerlo sabrán que vale la pena tenerlo de su lado.
Teniendo eso en cuenta retomemos la
historia; nuestro joven Miguel es bastante inconsciente de su amistad con
Ella…bueno es mejor presentarla por su nombre…Adriana, así pues, este chico no
sabe nada de lo que Adriana siente por él, y ni se imagina lo que el causa en
ella, pero ¿Cómo podría saberlo, si él no sabe cómo es eso de gustarle a
alguien? Es un chico inexperto y solo quiere arrasar medio país a sangre y
fuego, ¿Cuándo Adriana empezó a sentir atracción por nuestro perro callejero?
No lo sabemos a ciencia cierta, pero el romance comenzó mucho antes de que
ellos fueran cercanos; en su momento, alguien muy cercano a Miguel lo quiso
poner en alerta de dicha atracción pero el negó todo como era su costumbre, no
estaba en el pensar o imaginar que podía gustarle a alguna chica y a Adriana,
menos que menos. Con el pasar de los días, Miguel volvió con su novia anterior,
pensando que quizás sería feliz, pero la relación duro a lo máximo un mes, mes
en el cual se hizo más cercano a Adriana y compartía con ella, retazos de su
vida y cosas personales, pero nuestro joven se hundía en el pozo negro de su
alma pues mentía sin parangón, ya no por hacerse un escudo sino por el hecho de
hundirse más en su propia miseria. Llegado el fin de mes, se terminó esa desdichada
relación que mantenía a duras penas, pero no sufrió tanto pues el mismo busco
su fin, se armó de valor y dejo todo en buena lid, sin buscar querellas ni
armar revuelo…nunca le gusto eso de armar escenitas dramáticas ni lloriquear en
público. Que giro le tenía preparado el desgraciado destino; cuando por esos
mismos días Adriana también arrastraba las penas de su relación, y por si no
faltara más, esas dos almas unidas en sus penas, una por el amor no
correspondido y el otro por ser tan pesimista, se juntaron y decidieron darse ánimos
como lo hacen solo aquellos que se entienden y han pasado por casi lo mismo. Un
día, Adriana invito a Miguel a su casa, el joven sorprendido contesto que si no
había ningún inconveniente el aceptaba, ser invitado era algo muy nuevo para él;
llegados a la casa conversaron sobre esto y aquello, compartieron diferencias y
gustos por la música y nuestro Miguel disparaba odio sin cesar, inconsciente de
lo que sucedía en el interior de Adriana, pero algo capto la mente afilada de
este chico y fue una sentencia lanzada al azar por Adriana al decirle que ella
poseía unos ojos que eran como un libro, refiriéndose quizás a que decían mucho
sobre ella o cualquier otra cosa, pero para Miguel hasta entonces no tenían más
significado que el de ser verdes y muy bonitos…pero he aquí el primer pase de
corriente, nuestro joven sin saber porque le respondió que al ser sus ojos como
un libro, muy pocos podían leer en ellos, y se hundió en ese mar verde por
primera vez y vaya que si le gusto…salir de ese trance fue casi imposible, pero
por respeto y por su condición de ser pesimista lo logro casi de milagro,
siguieron hablando de muchas cosas, pero ya no podía ver esos ojos verdes sin
sentirse atraído. Decidió poner fin a la duda, y salir de allí antes de que su
mente le hiciera pasar por algo no planeado; salieron de allí y regresaron a la
universidad, por lo menos aquí Miguel se sentía en su territorio, pero el
recuerdo de esos ojos lo perseguía a cada rato, y si observaba a Adriana y ella
le sonreía, sentía cierta felicidad inexplicable pero agradable…con el correr
de los días se planifico un viaje a la playa con unos amigos y Adriana invito a
Miguel, como no tenía nada que perder el accedió y ya más calmado noto que la
inquietud de ese día había pasado. Jamás fue a ese día de playa. Por alguna
razón perdida en su rabiosa mente decidió quedarse en su casa y roer viejas
heridas, así como ser infeliz como era algo habitual en el…digamos que el prefería
un mal conocido que un bien por conocer…así al retornar a la vida universitaria
se encontró con la rabia y la decepción en la cara de sus amigos, cosa que a él
ni le molestaba ni le alegraba; Adriana le dijo de muchas formas que no había
ido y la había dejado embarcada a lo que el simplemente se encogió de hombros a
modo de respuesta y soltó cualquier mentira fácil de hacer creíble y lo dejo
estar. Muchas chicas llegadas a este punto podrían haberse largado sin más,
dejar a este joven insensible y buscar mejores partidos, pero Adriana no se dejó
intimidar y sencillamente mantuvo su distancia y sus sentimientos.
Llega el día del cumpleaños de
nuestro caótico Miguel, 16 de abril, 19 años en esa humanidad que desborda
potencial y odio a partes iguales, la vida a él ni le va ni le viene, está por
estar…radicaliza su vida de la forma que solo los jóvenes saben hacer, expresar
corporalmente que no eres uno más del montón, hacerte notar como un rebelde sin
causa…que mejor forma de hacerlo que con un piercing…pero la rebeldía solo le
duro una semana, así que más frustración y más odio de Miguel hacia el
mundo…este mes para Miguel siempre ha sido el más aburrido de todos los años,
detesta su cumpleaños porque nota como su vida es miserable, nunca, nunca,
hasta la fecha ha celebrado uno de sus cumpleaños, no es algo que nos reste
importancia en la vida humana, de hecho ni los animales lo hacen, pero algo tan
característico en la sociedad venezolana no es del agrado de nuestro desdichado
protagonista, bueno no es que sea tan cerrado a eso, sino que sencillamente no
sabe lo que es celebrar ese día, siempre ha tenido malos días de cumpleaños,
desde discusiones hasta golpizas y sencillamente prefiere dejarlo pasar como un
día más en el calendario, aun llega al extremo de no decir nada en ese día para
no llamar la atención…pero en su yo interno grita que es el día en que el más
grande de los Hombres nació…en ese día especial y no tan especial, Adriana
muestra un cariño y una efusión más allá de toda amistad pero como siempre se
encuentra el muro de la oscuridad interna de Miguel. Pero eso no la hace
retroceder, más bien lo toma como un reto y sigue adelante, lo abraza y lo
felicita con todo el entusiasmo que puede permitirse, haciendo que nuestro
joven calamitoso, logre sonreír por más de 5 segundos. Miguel invita a todos
los que le son cercanos a tomarse unas cervezas, ríe con fuerza, disfruta lo
poco que puede permitirse y se va a su casa con una sonrisa producto más del
alcohol que de felicidad, pero que lo manda a dormir de inmediato sin mediar
palabra con su círculo familiar, cosa que a él no le produce ni malestar ni
bienestar.
Los días pasan y su amistad con
Adriana comienza a dar muestras de ser de esas amistades de las buenas, de las
que dan de que hablar y que hacen que las penas personales se disuelvan en buenas
conversaciones, ya no hay nada de esa sensación extraña que sintió en casa de
su nueva amiga, ya no hay miedo de mirar ese mar verde que ella tiene por ojos,
así pasaron los días y el creyó erróneamente que sería por largo tiempo pero la
vida le enseño que puede ser muy chistosa y muy cruel al mismo tiempo. Martes,
8 de mayo del 2007, dos días antes del cumpleaños número 19 de Adriana; Miguel
se siente algo distinto y decide jugarle una broma al día, decide saltarse unas
clases y ser el chico malo de la película, localiza a Adriana en el sitio de
costumbre, se acerca, la saluda e inicia su conversación habitual, se juntan
los demás miembros del grupo y deciden ir a la UCV (Universidad Central de
Venezuela) a jugar footbag y pasar el rato, pero algo hizo que todo se
terminara rápido y Adriana y Miguel quedaron con ganas de más deporte y más
charla y al irse todo el mundo quedaron ellos dos, así que Miguel toma esto
como su forma de jugarle una broma al día e invita a Adriana a tomar algo, ella
acepta y se dirigen al restaurante de comida china que todos en su círculo
social conocen y piden las bebidas de costumbre: cervezas; después de brindar y
reírse sin saber porque inician su habitual conversa sobre sus vidas y he aquí
el momento mágico…¡JA!...a nuestro chico se le enciende el carbón mental y
lanza una pregunta que cae como una bomba atómica…días antes en su mente se
estaba formando una pregunta, algo incoherente con su forma de pensar habitual,
pero pregunta al fin…he aquí la pregunta: “Adriana, he escuchado por ahí que tu gustas
de mí, pero quisiera escuchar la respuesta de ti y no de los demás, ¿es cierto
eso?” y aquí se lanza un discurso súper negativo de porque no puede ser
eso cierto, expone ciertas cosas que para el son la verdad universal, pero luego
de un rato se vuelve consciente de su compañera de tragos y nota un silencio
que es bastante notable a pesar de que ella trata de no detener su eterno trago
de cerveza hasta casi la mitad de la misma; el repite su pregunta y la
respuesta de ella fue casi igual o más apocalíptica que la pregunta de él, he
aquí su respuesta: “¡Miguel, tú me gustas desde principios de este semestre!”…¡!...
¿qué puedes responder?...eso hace que te preguntes donde rayos estas y cómo te
llamas, no existen palabras para componer ese cuadro de ellos dos mirándose a
los ojos mutuamente, uno incrédulo hasta el infinito y la otra apenada y
aterrada de lo que pueda pasar a continuación, pero nuestro chico recupera el
valor y se lanza a la carga y sin saber por qué ni como, la besa y… BUM!...
todo se reinicia, todo gira rápido, todo se junta, nada es real, lo único
palpable es ella con sus nervios y el con su miedo de haberse pasado de la
raya, pero este muchachón es de que los que se ríen del miedo aun cuando están
temblando, se apartan con cierta alegría injustificada pero de lo más
placentera y el comienza su interrogatorio, ¿desde cuándo? ¿Por qué no le había
dicho nada? Y lanza otro bombazo…le pregunta si quiere ser su novia…ella sacude
su cabeza de forma afirmativa y así comienza este relato, con esos dos
corazones latiendo más rápido de lo que es clínicamente permitido y aunque sea
increíble, latiendo a la par. Nuestros dos tortolos llegan a la universidad, y
tomados de la mano afrontan ese mundo que ahora les parece irreal, nuevo, pero
que al estar juntos no parece tan intimidante.
Llegan los amigos y a pesar de que
trataron de no mostrar nada, se dan cuenta del nuevo romance, muchos los ven
con odio, envidia, rabia, ira e indiferencia; muy pocos realmente les dan sus
parabienes y los ven como los que deberían estar juntos. Pero no todo es
felicidad, aun cuando están juntos hay sombras que se perfilan en los días de
estos dos chicos, Adriana experimenta felicidad pero ella aún está atada a una
relación que no va a ningún sitio, así que decide terminar con ese asunto y
darse una oportunidad con nuestro chico, Miguel por su parte aún se siente en
un sueño y no termina de encajar esa sensación en su vida. Al día siguiente
estalla el caos, a Miguel lo tildan de traidor, de robarle la novia a un amigo,
le dan la espalda y el sencillamente lo manda todo al infierno, ¿De verdad
creían que a él, habitante del rincón más profundo de ese infierno que él llama
mente, eso le iba a afectar?...¡por favor!...está en su momento más feliz, se
siente bien y no le importa nada ni nadie que no sea Adriana, de aquí en
adelante su felicidad es palpable y el pretende que sea duradera. Pasan los
días y Adriana y Miguel empiezan a hacerse notar, son la pareja perfecta, uno
complementa al otro, inclusive los profesores le dan sus muestras de apoyo, ya
no hay nada que los haga sentir mal, excepto las continuas mentiras de nuestro
joven caótico…llega a un punto de desprecio a si mismo que explota y le cuenta
a su novia todo lo que ella cree conocer de él, y el solo remata esa
declaración con su firme pero irresoluble valentía y le dice que acepta
cualquier decisión de ella, para mal o para bien, solo que está cansado de
mentirse a sí mismo y a los demás. Pensando en su pronta soltería, se retira a
su casa y espera la decisión de Adriana. Al día siguiente ella lo enfrenta y le
dice que admira su valor para decirle la verdad y decide quedarse junto a él
pero debe dejar de mentirse y mentirle a los demás, pensando en su desdicha
nuestro perro callejero se siente alegre pero confundido, y experimenta esa
sensación producto de haber dejado una carga mental atrás, emprendiendo de
nuevo su relación con mejor ánimo y más ganas, aunque cabe destacar que este
chico no estaba del todo enamorado de ella, había algo que no terminaba de
encajar en sus sentimientos, pero que pasados estos acontecimientos abren la
puerta de ese espacio en su mente que jamás había visto luz, y hacen que
nuestro protagonista, sin saber cuándo ni cómo, pierda la voluntad de controlar
sus emociones con Adriana. Todo deja de ser gris, aburrido, triste cuando
Miguel esta con ella; su vida prácticamente da una rotación completa y le
muestra lo que la vida ofrece, no importa bajo que aspecto se muestre, para él
es nuevo y decide tomarlo como venga. Descubre, aprende, comenta, ríe,
disfruta, es casi como si hubiese vuelto a nacer, no hay nada que no quiera
compartir con la chica que para él es sinónimo de felicidad y eterno amor pero
aunque siempre quiera reír y disfrutar, debe enfrentar la realidad que hay en
su círculo familiar, ahí habitan los que para el son los responsables de sus
pasadas tristezas pero aun a pesar de que exista esa herida abierta, el acepta
el hecho de amar a esa gente aun cuando lo han diezmado emocional y
psicológicamente. Adriana y Miguel pasan su primer año juntos y descubren que
si hay algo más allá de lo que sienten, van a ir por eso, son felices el uno
con el otro a pesar de las ocasionales discusiones, que terminan a los 5
minutos de haber comenzado; nuestro joven adquiere una paciencia infinita y le
gusta escuchar a su compañera, siempre hablan de cualquier cosa y disfrutan el
uno con el otro pero a veces no todo es tan perfecto y nuestro joven enamorado
termina por encender las hogueras de los celos, la rabia y la autocompasión.
Nuestro joven amigo se deja llevar por las mareas de su alegría y no se da
cuenta de que aun siendo feliz debe permanecer alerta pues el amor es como una
planta, si no se riega y se cuida, se termina marchitando y acaba por morir.
El momento grave para nuestro joven
enamorado ocurre en medio de una serie de sucesos que fueron tanto una
bendición como una maldición; dado que su amor personificado es seleccionada
para ser la baterista de un grupo, cosa que ambos celebran pero que Miguel no
siente como debería serlo…he aquí el primer día de muchos en los que se sentirá
abandonado y más solo que de costumbre, tanto el como muchos felicitan a
Adriana por su nuevo logro personal, ella es de esas personas que se dedican a
las cosas con amor y esfuerzo al máximo, Miguel se siente desplazado y comienza
una campaña de mendigar amor y atención haciendo que Adriana comience a
replantearse la relación, aunado a eso; un intruso comienza a interesarse por
Adriana y ella empieza a ceder a esa atención trayendo más desgracia a nuestro
Miguel, pero siendo consciente y un hombre de mente afilada y penetrante como
una lanza, se prepara para lo peor aun sabiendo que va a doler como nunca y que
ardera como el infierno. Llega el día temido por este desgraciado muchacho y
lleva todo con la calma digna de los hombres más firmes de este mundo; enfrenta
su desolación como todo un guerrero, asume su derrota y solo entonces deja
espacio en su mente para gritarle al planeta que así sufren los que llevan las
penas en su interior y el miedo de manifestar su postura ante los demás…15 días
de tristeza, soledad y abatimiento como nunca las sintió, el perro negro que
habita en si interior aúlla y aun sus demonios internos guardan silencio ante
tanta tristeza y tanta soledad…no tiene a quien acudir, solo debe caminar ese
desierto y esperar no perder la cordura.
Admirable este chico; a la hora de
ver a las emociones más oscuras de su alma se ríe como un demente y salta al
frente con la furia que solo él conoce; si alguien buscara en la historia una
furia semejante solo la encontraría en los titanes. Si, sé que se lee algo imposible,
pero este chico tiene la potencia emocional equiparable a la de una estrella en
plena muerte…Admirable más aun, es su capacidad infinita de perdonar a los que
quiere, no importa lo malo que sea el acto este chico sabe hacer que todo sea
como si nada fuese ocurrido…pues sí, muchos lo tildaron de tonto, sometido,
enamorado sin remedio, pero el perdono a Adriana y le dio una segunda
oportunidad, dejando que todo lo que sentía por ella se llevara esos días de
furia. He aquí cuando me quito el sombrero y aplaudo a este joven hombre de pie
y con fuerza, se necesita fuerza mental para aplacar una furia incontrolable
pero se necesita mucha más para perdonar a una persona, pero este muchacho esta
hecho de una pasta distinta, algo más fuerte y más flexible de lo que uno cree
capaz. Comenzaron de nuevo, llevando las cosas con calma…Adriana con miedo de
que Miguel estallara en una crisis y le restregara todo en la cara aunque eso
nunca llego a suceder pues Miguel jamás hizo mención a ese episodio y más bien
la hizo olvidar todo eso en un tiempo breve; comenzó una nueva etapa en la vida
de Miguel, he aquí que el chico comenzó a madurar mentalmente, es decir,
comenzó esa transición de joven a hombre consciente de sus actos. También
comenzó a sentir el amor como nunca lo sintió, esa sensación de que nuestra
vida y voluntad ya no nos pertenecen, cuando plegamos nuestra vida a otra
persona y no nos importa si morimos o vivimos bajo tortura eternamente, lo
importante es que la otra persona sea feliz, respetarla es nuestro credo,
amarla es nuestra religión. Si nunca lo
han sentido así, es posible que no hayan estado enamorados. Así fue como
nuestro joven caballero entrego su vida a esta chica y no le importó si le creían
o no, para él lo importante no era su suerte, o el ser aceptado por ella, lo
que quería era entregar su vida y sus energías a algo más perfecto, sentirse
superior a los demás representantes de su raza, no por contar con una genética superior,
por tener posición social, sino por el hecho de haber caminado ese desierto que
todo hombre en algún momento de su vida ve y debe afrontarlo. Pero a veces ese
desierto te muestra espejismos, te muestra lo débil que eres y lo infantil de
tus causas…he aquí que nuestro joven hombre empieza a flaquear, a perder el
norte de su vida, los problemas lo asaltan, la desesperación llega bajo nuevas
formas y sus temores vuelven a la carga…aún bajo este asedio de pensamientos
negativos, Miguel ve a Adriana con mayor detenimiento y se da cuenta de que su
vida sin ella no es lo que el llamaría vida. No hay pensamientos que hagan a
este chico cambiar en su resolución de amarla aun cuando este bajo tierra, planifica
su vida en torno a ella y para su sorpresa, la vida le parece más agradable con
Adriana que estar solo por su cuenta. Siempre se nos ha inculcado que no
debemos tener metas ligadas a las personas, pero ¿qué es una meta alcanzada sin
tener a nadie con quien festejarlo?
Durante los dos años siguientes
Miguel experimento la cúspide de su felicidad, con sus altos y sus bajos, pero
siempre con la alegría de ser bendecido con la compañía de Adriana. Ella era su
inspiración, la compañía más grata, su brújula interna, esa luz en la oscuridad
que nunca lo abandonaba; vivir así es como caminar en las nubes. Los recuerdos
de esos días son los que siempre le harán sonreír aun en medio de su futura
soledad. Miguel promete muchas cosas, quiere una vida a futuro con Adriana y
hace castillos en las nubes, comenzando a enfriar de manera paulatina los
sentimientos de Adriana, haciendo de eso el monstro verde de su relación.
Miguel vuelve a fallarle de nuevo, pero en repetidas ocasiones, creando una
amalgama de decepciones en Adriana difíciles de describir; he aquí otro momento
de valentía estúpida por parte de nuestro joven desgraciado; sabe que el final está
cerca y aun así se levanta y lo afronta como solo él sabe hacerlo. Llorar no es
una opción, lamentarse tampoco, pero vivir sin ella es peor que perder uno de
sus sentidos…llegando noviembre del año 2010 comienza el invierno en la vida de
nuestro desgraciado Miguel…Adriana decide dejar las cosas hasta ese día, no más
decepciones, no más promesas vanas, no más excusas de parte de Miguel; el por
su parte, no se excusa de ninguna de esas acusaciones, simplemente le pide
disculpas y le promete que ella será siempre la mujer perfecta en su vida…acepta
su nuevo futuro, sonríe y emprende la retirada a su casa. Para el, la vida
acaba de mostrarle el vacío negro del futuro y debe aprender a vivir allí. El
recuerdo de Adriana siempre estará con él, no importa donde vaya o que haga, su
vida ya no es de él, su voluntad no está con él, la furia que lo movía se extinguió
hace tiempo, su alma ya no contiene demonios…este chico es camina como un
cuerpo vacío, un autómata que solo respira por el solo hecho de que su cuerpo
lo necesita.
Para Miguel, nunca existirá una mujer
como ella; sus amigos más cercanos le dicen mil y un referencias de personas
que encuentran la felicidad en otras relaciones, pero para el mantener en
silencio sus sentimientos es su mejor habilidad. Recordará por siempre a esa
chica de ojos verdes y sonrisa ancha como lo mejor de su vida. Jamás dejara de
leer esa historia que el mismo ayudo a escribir junto a ella, sus idas y
venidas, sus momentos mas geniales…para el no hay lugar al que regresar porque
el único sitio que consideraba su hogar se aleja de él. No importa donde vaya,
o que haga el jamás dejara de pensar en ella, jamás dejara de amarla y jamás
dejara de buscarla mentalmente…confía en volverla a ver y decirle lo mucho que
ella significa para el.
A nuestro joven Miguel solo le queda
dos opciones…Confiar y esperar…
Para ti, mujer que vienes del mar...
viernes, 31 de julio de 2015
Dia 3. El camino hacia la redención.
Entre 1999-2007
Comienza la etapa más problemática para
nuestro joven protagonista, la adolescencia; esa parte de la vida que nos
muestra cuan errados estamos y cuan estúpidos podemos ser, no importa el camino
que tomemos ni cuanto empeño le pongamos. Para nuestro protagonista simplemente
es más de lo mismo: más problemas, mas rollos, mas rabia, mas odio, mas
tristeza, y así hasta llegar al fondo del pozo negro que es su alma donde se
enfrenta, cual gladiador, a sus demonios internos. Si mirásemos dentro de su
alma y su mente solo encontraríamos una inmensa rabia, como todo adolescente la
sufre, pero para nuestro joven amigo es más que una simple rabia de niño
malcriado, aquí es cuando empieza a ver los verdaderos colores del mundo y solo
puede verlos a través de la jaula en la que se ha transformado su vida. Muchos
se preguntaran: ¿Qué justifica tanta rabia, ira, odio y tristeza? La respuesta
es bastante simple, nada, sencillamente es producto de nuestra psicología,
necesitamos buscar un chivo expiatorio para cualquiera de nuestras desgracias y
este muchacho no es la excepción a la regla. En esos días aciagos, nuestro
joven protagonista vive los días con la pasión de la emociones, días buenos con
noches patéticas, amores con decepciones, ilusiones con fracasos y así vive en
ese bucle de amor y odio hacia todo como a sí mismo, retornando siempre al
punto de su mente donde la rabia gruñe como un perro callejero y volviendo a
empezar. Estos días son los que mas detesta, puesto que se quitó el yugo de la sempiterna
vigilancia de su madre y empieza a pugnar por su libertad, eliminando de su
vida esos calificativos de niño bueno y buen estudiante. Aunque lamente no ser
tan aplicado en sus asignaturas, decide ser el hombre invisible, socialmente
hablando, para el no existe círculos de amigos, compañeros de juego, no, para
el solo existe el mundo y bajo ese mundo bullicioso habita el, como las ratas
habitan en los drenajes y alcantarillas de la ciudad.
A pesar de querer desaparecer del
mundo intenta, sin fruto alguno, llamar la atención de la sociedad, producto de
su misma desesperación que a fin de cuentas no hace sino sumirlo en más en su
propio infierno. Con el correr de los años toma nota de toda esta etapa para
cerrarla y no volver a vivir en esa desolación, pero como todo ser humano se da
cuenta de que no todo es tan malo y aprende con los errores que puede utilizar
eso como una armadura, como una defensa contra todo y todos, es decir, si la
vida te da limones, exprímeselos en los ojos…en su alma decide no luchar más
con esos demonios, decide abrirles la puerta y aprender de ellos tanto como
pueda. Es aquí cuando adquiere esas habilidades y ventajas dignas de los
personajes malos de los cuentos: la capacidad para mentir, para difamar, para
criticar, pero que a este joven prospecto del caos no le interesa ni le causa remordimientos
de conciencia; es más, para el es su forma de pagarle a la vida, moneda a
moneda, las penurias de su niñez. Todo esto transcurre en un sitio llamado
liceo, ese sitio que los venezolanos disfrutan hasta mas no poder, pero que
para Miguel Leonardo solo es uno de los muchos refugios, que encuentra fuera de
su casa…aunque refugio no es la palabra que el elegiría, pues no tiene lugar en
el mundo, su lugar está en su mente. En ese sitio convive con lo menos corrupto
de la sociedad, pero para él es como una caminata por el parque, vivir con
cierta libertad es mejor que estar en su casa, aunque la compañía sea, a veces,
desagradable. Aquí descubre la parte más sensible de su mente y la más fuerte,
ambas siempre en guerra por el control de su mente, como lo son el odio, que
siente por todo lo que le ha pasado, y el amor, que siente por una chica en
particular pero que jamás le será correspondido trayendo como consecuencia la auto
imposición de convertirse en una persona cauta a la hora de expresar cualquier
sentimiento o emoción. Con el pasar de los años llega su último día en esa institución
educativa, liberando a nuestro genio del engaño y la mentira de esa carga que
es la adolescencia en la escuela. Algún tiempo después comienza con su etapa de
universitario, aquí tiene más libertad y muy poca experiencia, pero al ser
cauto tiene la ventaja de ser un maestro para encajar en cualquier sitio y ser,
sino bien recibido, por lo menos no causar una mala impresión. Descubre muchas
cosas, las más destacables, los vicios que corrompen el cuerpo de muchos en
este mundo, alcohol y cigarrillos, de los dos tenía conocimiento, más del segundo
que del primero, pero es un ser adaptable, no se queja sino escucha una queja primero
y ríe cuando la gente lo hace, aun es temeroso pero se sabe mantener firme…he aquí
el punto de su vida cuando se hace consciente de la otra cara de su mente que
le dicta algo de sentido común, esa parte de su cerebro que le susurra palabras
de aliento en medio de su ya caótico mundo interno; es cuando descubre que
tiene más valentía que estupidez y que no importa que tan fuerte sea el reto o
el ridículo al que sea sometido, igual se parara firme y aguantara lo que le
toque.
Nuestro joven protagonista adquiere
algo de cerebro y cordura después de unos años en la jungla de cemento por su
cuenta; sabe moverse entre la sociedad y sabe mantener sus cosas para sí mismo,
pero pronto conocería algo que no esperaba conocer jamás…algo por lo que todo
hombre hace las cosas más estúpidas de su vida pero también las más valiosas...por
amor…¡oh sí! Ese sentimiento que nos hace especiales, estúpidos, rebeldes, esquizofrénicos,
y pare usted de contar; pero claro muchos lo experimentan a temprana edad,
llegados a la etapa de nuestro joven Miguel, digamos que el lleva las de perder…experiencia
inexistente en el área, miedo y por sobre todo eso un inmenso desprecio hacia sí
mismo, llevándolo a la depresión…pero ¿quien dijo que este chico iba a dejarse
amilanar por semejantes cosas? Al contrario se lanza de cabeza a la boca del
lobo y pregúntenle si era lo que esperaba…de nuevo nuestro querido y poco
afortunado protagonista se ve lanzado a las mareas del odio y la desolación…sabe
que está tocando fondo en su depresión pero nadie lo puede ayudar salvo el
mismo. Pero no todo es tan negro en esta historia, llegados a este punto permítanme
detener la narración de esta triste pero entretenida historia… ¿por qué? Se preguntaran…simple,
se necesita de un capítulo entero para introducir a la dama a la que este chico
conoció y sencillamente se enamoró de tal forma que aun hoy día es algo para lo
cual no tiene palabras…
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)