¿Cómo empezar
de nuevo? Si todo lo que conoció ya está terminando de arder; la vida como la conocía
termino y solo posee los últimos momentos o instantes para voltear y ver como
todo se derrumba como una estructura podrida.
El tiempo, esa
cosa que aun escapa a nuestro control, pasa demasiado lento para nuestro joven
solitario. No hay razón para sonreír o celebrar pues la alegría parece haberse
esfumado de su vida y al tiempo que piensa estas cosas, ya ni siquiera se
siente humano; solo, sin un propósito, sin un norte; este chico camina hacia
adelante y no piensa en nada más que el tiempo que sigue su lento e inexorable
curso. Su cuerpo se mueve por inercia, su descanso se transformó en su más
horrible momento y así sucesivamente pasa con el resto de todas las actividades
que solía hacer, muchas de las cuales deja de hacer, preparando ese caldo de cultivo
en el que se sumergirá por un largo, larguísimo tiempo. Comienza su
autoimpuesto letargo, no quiere nada, solo enroscarse sobre sí mismo y volver a
ser invisible; así como también solo quiere dormir y dejar el mundo andar por
un largo tiempo…pero eso es solo una sombra que perseguirá vanamente por unos días,
antes de que retome su larga caminata en soledad.
Abandono toda relación
social con el mundo, nada de amigos, compañeros de tragos o familia, el único compañero
de este solitario es un libro, el cual le enseñara que la vida es solo lo que
nosotros decidamos que sea. Así nuestro joven empieza su confinamiento personal
y apertura esa jaula mental y domestica a cada demonio y bestia que habita en
su interior; logrando pequeños avances en su autocontrol al tiempo que suprime cada
pensamiento de su pasado. En este tiempo hay poco que contar de nuestro joven
ermitaño, su vida transcurre en periodos de 8 horas y bajo una inmensa depresión.
Controla su furia imparable y forja un nuevo carácter que es más resistente a
las embestidas a la que es sometido por parte de sus experiencias. Su círculo
de amigos se reduce y se amplía a voluntad, trayendo cambios y ajustes en su
personalidad así como también empieza a orquestar sus nuevos planes de vida.
Cambio de década
en el nuevo milenio y Miguel tiene una nueva personalidad, una que no es tan
derrotista pero que ya no fantasea con esas tonterías de años anteriores. Su círculo
familiar convulsiona y para Miguel no significa nada más que un nuevo obstáculo
que salvar. Su mente se afila aún más que antes; su carácter es como el acero
templado y su percepción del mundo se ensancha; lo único en lo que aun trabaja
es en su voluntad, pues aún le cuesta dominarla y está fuera de disciplina. Su
forma física se ensancha y adquiere algo más de peso, lo que contribuye con su decepción
de sí mismo. No hay algún otro cambio en Miguel por algún tiempo…sigue
nutriendo su cerebro con más lectura y se mantiene apartado de todos.
A los 24 años
de edad emerge de su letargo, rompe las cadenas mentales que se impuso y libera
esa bestia enjaulada que él llama inteligencia. Permaneció en ese modo ermitaño
durante casi 2 años, durante los cuales intento reparar su estado emocional sin
éxito alguno; intento una relación pero solo le aporto más experiencia y
enfriamiento sentimental, aunque también reforzó de manera imperceptible el
deseo de no olvidar a su “chica del mar”. Se encuentra cara a cara con la vida
y decide hacer que las cosas marchen de una manera muy distinta a la habitual.
Ya no es el joven que se batía en retirada, que era valiente pero estúpido, no…ya
ese incauto pereció en los infiernos anteriores…ahora es más cauto y más
silencioso; prefiere el anonimato o ser el tonto que no sabe nada. Es aquí cuando
fabrica su propio lema personal bajo el cual decide vivir de ahora en adelante;
aun estando en el abismo opta por empezar a escalarlo, para el ya es hora de
aplicar lo aprendido en esta larga “temporada en el abismo”. He aquí lo que
Miguel Leonardo decide marcar en las paredes de su mente:
Para vivir en el silencio y hacer el mundo a
tu manera, obtener la gloria y vivir con orgullo. Enfrentar la mentira y
destrozar el “mundo perfecto”, no necesitas de un talento especial; solo es
necesario transformar tu furia en fuerza y tu miedo en valentía, lo demás es
trivial.
Para este
muchacho que comienza a cambiar internamente su vida; su mente es como un arma
y sus pensamientos son las balas que disparadas, acribillan cuanto papel tiene
al frente. Ha comenzado el largo y lento avance hacia la madurez mental…para
Miguel ya no hay tiempo que perder, ni existen prisas, todo se hará cuando él
decida que sea hecho…no más bestias ni demonios, todos se han unido bajo una
misma piel, bajo una misma voluntad. De aquí en adelante solo hay uno…El Hijo
del Lobo.
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