Comienza la etapa más problemática para
nuestro joven protagonista, la adolescencia; esa parte de la vida que nos
muestra cuan errados estamos y cuan estúpidos podemos ser, no importa el camino
que tomemos ni cuanto empeño le pongamos. Para nuestro protagonista simplemente
es más de lo mismo: más problemas, mas rollos, mas rabia, mas odio, mas
tristeza, y así hasta llegar al fondo del pozo negro que es su alma donde se
enfrenta, cual gladiador, a sus demonios internos. Si mirásemos dentro de su
alma y su mente solo encontraríamos una inmensa rabia, como todo adolescente la
sufre, pero para nuestro joven amigo es más que una simple rabia de niño
malcriado, aquí es cuando empieza a ver los verdaderos colores del mundo y solo
puede verlos a través de la jaula en la que se ha transformado su vida. Muchos
se preguntaran: ¿Qué justifica tanta rabia, ira, odio y tristeza? La respuesta
es bastante simple, nada, sencillamente es producto de nuestra psicología,
necesitamos buscar un chivo expiatorio para cualquiera de nuestras desgracias y
este muchacho no es la excepción a la regla. En esos días aciagos, nuestro
joven protagonista vive los días con la pasión de la emociones, días buenos con
noches patéticas, amores con decepciones, ilusiones con fracasos y así vive en
ese bucle de amor y odio hacia todo como a sí mismo, retornando siempre al
punto de su mente donde la rabia gruñe como un perro callejero y volviendo a
empezar. Estos días son los que mas detesta, puesto que se quitó el yugo de la sempiterna
vigilancia de su madre y empieza a pugnar por su libertad, eliminando de su
vida esos calificativos de niño bueno y buen estudiante. Aunque lamente no ser
tan aplicado en sus asignaturas, decide ser el hombre invisible, socialmente
hablando, para el no existe círculos de amigos, compañeros de juego, no, para
el solo existe el mundo y bajo ese mundo bullicioso habita el, como las ratas
habitan en los drenajes y alcantarillas de la ciudad.
A pesar de querer desaparecer del
mundo intenta, sin fruto alguno, llamar la atención de la sociedad, producto de
su misma desesperación que a fin de cuentas no hace sino sumirlo en más en su
propio infierno. Con el correr de los años toma nota de toda esta etapa para
cerrarla y no volver a vivir en esa desolación, pero como todo ser humano se da
cuenta de que no todo es tan malo y aprende con los errores que puede utilizar
eso como una armadura, como una defensa contra todo y todos, es decir, si la
vida te da limones, exprímeselos en los ojos…en su alma decide no luchar más
con esos demonios, decide abrirles la puerta y aprender de ellos tanto como
pueda. Es aquí cuando adquiere esas habilidades y ventajas dignas de los
personajes malos de los cuentos: la capacidad para mentir, para difamar, para
criticar, pero que a este joven prospecto del caos no le interesa ni le causa remordimientos
de conciencia; es más, para el es su forma de pagarle a la vida, moneda a
moneda, las penurias de su niñez. Todo esto transcurre en un sitio llamado
liceo, ese sitio que los venezolanos disfrutan hasta mas no poder, pero que
para Miguel Leonardo solo es uno de los muchos refugios, que encuentra fuera de
su casa…aunque refugio no es la palabra que el elegiría, pues no tiene lugar en
el mundo, su lugar está en su mente. En ese sitio convive con lo menos corrupto
de la sociedad, pero para él es como una caminata por el parque, vivir con
cierta libertad es mejor que estar en su casa, aunque la compañía sea, a veces,
desagradable. Aquí descubre la parte más sensible de su mente y la más fuerte,
ambas siempre en guerra por el control de su mente, como lo son el odio, que
siente por todo lo que le ha pasado, y el amor, que siente por una chica en
particular pero que jamás le será correspondido trayendo como consecuencia la auto
imposición de convertirse en una persona cauta a la hora de expresar cualquier
sentimiento o emoción. Con el pasar de los años llega su último día en esa institución
educativa, liberando a nuestro genio del engaño y la mentira de esa carga que
es la adolescencia en la escuela. Algún tiempo después comienza con su etapa de
universitario, aquí tiene más libertad y muy poca experiencia, pero al ser
cauto tiene la ventaja de ser un maestro para encajar en cualquier sitio y ser,
sino bien recibido, por lo menos no causar una mala impresión. Descubre muchas
cosas, las más destacables, los vicios que corrompen el cuerpo de muchos en
este mundo, alcohol y cigarrillos, de los dos tenía conocimiento, más del segundo
que del primero, pero es un ser adaptable, no se queja sino escucha una queja primero
y ríe cuando la gente lo hace, aun es temeroso pero se sabe mantener firme…he aquí
el punto de su vida cuando se hace consciente de la otra cara de su mente que
le dicta algo de sentido común, esa parte de su cerebro que le susurra palabras
de aliento en medio de su ya caótico mundo interno; es cuando descubre que
tiene más valentía que estupidez y que no importa que tan fuerte sea el reto o
el ridículo al que sea sometido, igual se parara firme y aguantara lo que le
toque.
Nuestro joven protagonista adquiere
algo de cerebro y cordura después de unos años en la jungla de cemento por su
cuenta; sabe moverse entre la sociedad y sabe mantener sus cosas para sí mismo,
pero pronto conocería algo que no esperaba conocer jamás…algo por lo que todo
hombre hace las cosas más estúpidas de su vida pero también las más valiosas...por
amor…¡oh sí! Ese sentimiento que nos hace especiales, estúpidos, rebeldes, esquizofrénicos,
y pare usted de contar; pero claro muchos lo experimentan a temprana edad,
llegados a la etapa de nuestro joven Miguel, digamos que el lleva las de perder…experiencia
inexistente en el área, miedo y por sobre todo eso un inmenso desprecio hacia sí
mismo, llevándolo a la depresión…pero ¿quien dijo que este chico iba a dejarse
amilanar por semejantes cosas? Al contrario se lanza de cabeza a la boca del
lobo y pregúntenle si era lo que esperaba…de nuevo nuestro querido y poco
afortunado protagonista se ve lanzado a las mareas del odio y la desolación…sabe
que está tocando fondo en su depresión pero nadie lo puede ayudar salvo el
mismo. Pero no todo es tan negro en esta historia, llegados a este punto permítanme
detener la narración de esta triste pero entretenida historia… ¿por qué? Se preguntaran…simple,
se necesita de un capítulo entero para introducir a la dama a la que este chico
conoció y sencillamente se enamoró de tal forma que aun hoy día es algo para lo
cual no tiene palabras…
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